Las competencias transversales (mal llamadas habilidades blandas) en las profesiones de salud no son competencias deseables, efectivamente deben formar parte del core curriculum de las escuelas y deben ser evaluadas como tal (normado desde los años 80). La comunicación efectiva es una herramienta fundamental en la relación médico- paciente-familia, porque además de permitir recabar información relevante desde el punto de vista médico, nos permite brindar una atención centrada en la persona y fortalecer esta relación que también es terapéutica. Uno de los principales problemas que se identifican es que los profesionales de salud, independiente de los años de experiencia, es que no se sienten bien capacitados para enfrentar situaciones tales como entrega de malas noticias, enfrentar situaciones difíciles, comunicar errores entre otras.
En este caso particular, me parece que una acción inmediata y fácil de aplicar es que a los adultos mayores en el momento de entrega de información se les sugiera o favorezca hacerlo en compañía de su tutor. De esta manera el personal de salud entrega a ambos la información y educación respecto al proceso que viene a continuación. En esta misma línea, el registro de los documentos a entregar debe ser claro y simple. Y antes del egreso se debe preguntar de manera dirigida por la comprensión de la información.
Como medidas institucionales y a más largo plazo, parece urgente capacitar a los profesionales de salud en la importancia de la comunicación efectiva y en situaciones que sabemos que por sí solas son verdaderos desafíos para el personal de salud. Con un enfoque centrado en la persona, recalcando que los beneficios de contar con estas herramientas tienen un impacto directo sobre el propio profesional (menos burnout, mayor satisfacción por la profesión, menos procesos médico legales, menos errores).