Durante una cirugía, debido a la prisa por sobrecarga laboral, el tiempo del lavado de manos no fue el adecuado, además no se respetó el campo estéril al pasar a llevar elementos no estériles por hacer la intervención rápido, lo que llevó a una reconsulta de la paciente por molestias en la herida operatoria, donde se diagnostica una infección del sitio quirúrgico.
Es por esto, que se debería contar con capacitaciones para el personal, con énfasis en la prevención de estos hechos, además de mayor control en cuanto a la técnica de lavado de manos, tiempo determinado para este, uso de EPP y control de la esterilidad durante las intervenciones.