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CASO CLINICO

Desarrollo del caso clínico

Desarrollo del caso clínico

de JAVIERA RETAMALES VERGARA - Número de respuestas: 0

1. Tipo de apósito más adecuado

Considerando que se trata de una herida quirúrgica cerrada, en el quinto día postoperatorio, con exudado seroso moderado, bordes bien aproximados y piel periherida ligeramente macerada, el apósito más adecuado sería un apósito de espuma de poliuretano con borde de silicona (no adhesivo traumático).

Justificación:

  • Manejo de la humedad:
    Los apósitos de espuma tienen alta capacidad de absorción, lo que permite controlar el exudado moderado y mantener un ambiente húmedo óptimo para la cicatrización, evitando tanto la desecación como la maceración de la piel periherida.

  • Protección de la piel periherida:
    El borde de silicona suave reduce el riesgo de daño cutáneo asociado al adhesivo (MARSI), especialmente relevante en pacientes añosos y con diabetes mellitus.

  • Atraumaticidad:
    La espuma con silicona minimiza el dolor durante el retiro del apósito, disminuye el trauma sobre la herida y favorece la comodidad del paciente.

  • Control del microambiente:
    Actúa como barrera protectora frente a contaminantes externos, disminuyendo el riesgo de infección.

Este tipo de apósito resulta más adecuado que la gasa estéril, la cual no maneja eficazmente el exudado, favorece la maceración y puede adherirse al lecho, generando dolor y trauma al retirarse.


2. Técnica de curación paso a paso

a) Preparación previa

  1. Verificar indicación clínica, evaluar dolor y explicar el procedimiento a la paciente para disminuir ansiedad.

  2. Realizar higiene de manos clínica según los cinco momentos de la OMS.

  3. Preparar todo el material necesario para evitar interrupciones del campo estéril.

  4. Administrar analgesia previa si corresponde, considerando el dolor leve referido durante el manejo.


b) Retiro del apósito anterior

  1. Colocarse guantes no estériles.

  2. Retirar cuidadosamente el apósito anterior, observando características del exudado, integridad de bordes y piel periherida.

  3. Desechar el material y retirar guantes.

  4. Realizar nuevamente higiene de manos.


c) Limpieza y evaluación de la herida

  1. Colocarse guantes estériles.

  2. Limpiar la herida con suero fisiológico 0,9%, desde la zona más limpia a la más sucia, sin fricción excesiva.

  3. Secar suavemente la piel periherida, sin arrastrar sobre la línea de sutura.

  4. Evaluar signos de infección (eritema, calor, aumento del exudado, dolor, dehiscencia), los cuales en este caso están ausentes.


d) Protección de la piel periherida

  1. Aplicar barrera cutánea líquida o crema protectora no oclusiva en la piel periherida para prevenir mayor maceración.

  2. Evitar la aplicación directa de productos sobre la herida quirúrgica cerrada.


e) Colocación del nuevo apósito

  1. Seleccionar un apósito de espuma con silicona, del tamaño adecuado, cubriendo completamente la herida y parte de la piel sana.

  2. Colocar el apósito sin tensión, asegurando correcta fijación y confort.

  3. Registrar el procedimiento y las características observadas de la herida.


f) Frecuencia de cambio del apósito

  • La frecuencia debe basarse en la cantidad de exudado y la integridad del apósito.

  • En este caso, el cambio podría realizarse cada 48 a 72 horas, siempre que el apósito mantenga su capacidad de absorción y no existan signos de infección.

  • Se debe adelantar el cambio si hay saturación del apósito, despegamiento, aumento del dolor o cambios en el exudado.


conclusión: El uso de apósitos avanzados, junto con una técnica de curación basada en principios de asepsia, manejo de la humedad, protección de la piel periherida y control del dolor, permite optimizar la cicatrización de la herida quirúrgica, mejorar la experiencia del paciente y reducir el riesgo de complicaciones, especialmente en pacientes con comorbilidades como diabetes mellitus.