Dificultades más habituales: dolor o grietas en pezones, problemas de agarre, sensación de producir poca leche, reincorporación temprana al trabajo, presión del entorno para usar fórmula y escaso acompañamiento profesional.
Acciones más efectivas: educación y apoyo desde el embarazo, corrección inmediata de la técnica, seguimiento cercano tras el parto, inclusión de la familia en la información, grupos de apoyo y facilitar condiciones para extraer y conservar la leche en el trabajo.