Se puede definir el capital venoso de un paciente como el conjunto de todos los vasos del sistema circulatorio venoso potencialmente utilizables con fines diagnósticos o terapéuticos.
Su estado influye en la calidad de vida del paciente sometido a terapia intravenosa y condiciona
las decisiones terapéuticas y la alteración del mismo, puede producir trombosis, fibrosis y anulación
permanente de su luz y continuidad.
El profesional de enfermería, en tanto que es responsable del cuidado del paciente, debe asumir también la correcta administración del conjunto de los accesos vasculares.