El control de la presión arterial en recién nacidos es muy relevante dado el aumento de la prevalencia de la hipertensión sobre todo en la población infantil y adolescente con una prevalencia del 3.5% y va aumentando progresivamente con la edad según un artículo de la SOCHIPE DEL 2019.
La presión arterial en los recién nacidos depende de la edad gestacional, el peso al nacer y la salud materna durante el embarazo.
La hipertensión arterial neonatal es mas frecuente en recién nacidos con displasia broncopulmonar, enfermedades renales o esta relacionada con el cateterismo umbilical y desde el punto de vista cardiológico pueden tener manifestaciones como: disfunción ventricular izquierda, insuficiencia cardíaca y shock cardiogénico.
La mayoría de los casos de HTA neonatal se resolverá sin dejar secuelas ni requerir medicación a largo plazo; sin embargo, el seguimiento es muy importante por que los RN que continúan hipertensos luego del alta de la terapia neonatal y los prematuros normotensos podrían estar en riesgo de desarrollar HTA en el futuro según un artículo de la sociedad argentina de pediatría del 2020.
Desde del punto de vista nutricional vemos que un un artículo de un archivo pediátrico uruguayo del 2018 encontró una elevada prevalencia de pre-HTA y de HTA que supera las de reportes nacionales previos y se constata una asociación estadísticamente significativa de la pre-HTA y la HTA con el sobrepeso y la obesidad.
El sobrepeso y la obesidad representan un problema de salud de alta relevancia. Muestra de esto es que desde el año 1980 hasta la actualidad, sus cifras se han doblado en el mundo.
La población infantil también ha sido afectada por este problema, existiendo un acelerado y preocupante aumento en la población preescolar y escolar. Actualmente en Chile, 1 de cada 5 niños/as en primero básico y aproximadamente un 10% de los menores de 6 años se encuentran en el rango de obesidad.
Por otro lado se ha visto que niños y niñas amamantados en forma exclusiva hasta los 6 meses tienen menor riesgo de obesidad futura. Hoy, el Ministerio de Salud está impulsando esta práctica como uno de los mecanismos para disminuir las preocupantes cifras de obesidad, además es importante destacar que el efecto protector de la lactancia va más allá de los 6 meses y que los niños y niñas que son amamantados por más tiempo en forma complementaria a la alimentación presentan menos riesgo de obesidad. Hoy la OMS recomienda la lactancia hasta al menos los 2 años de vida del niño y luego cuanto cada familia lo desee.En relación a la respuesta de Macarena encontré que abordó bien la importancia de las patologías relacionadas con la HTA, pero quizá complementar con el impacto que podría tener desde el punto de vista Cardiológico y Nutricional.