Las principales barreras son el dolor, dificultades en el acople, percepción de poca leche, falta de conocimientos y apoyo, y el cansancio materno.
Las estrategias más efectivas han sido la educación y acompañamiento continuo, enseñar una correcta técnica de lactancia, resolver oportunamente las dificultades, fortalecer la confianza de la madre e involucrar a la familia en el apoyo durante los primeros meses.