1-Higiene de manos, disminuye significativamente la propagación de enfermedades infecciosas.
2- Técnica aséptica, esencial para interrumpir la cadena de transmisión de infecciones y prevenir IAAS, garantizando la seguridad del paciente.
3- Curación de la zona de punción según valoración local, cambio rutinario de equipos de infusión según protocolo, desinfectar puertas de acceso, antes de utilizar sistemas de infusión. Todo esto con la finalidad de prevenir el riesgo de propagación de patógenos causantes de enfermedades infecciosas.