Salta al contenido principal

FORO PARTICIPATIVO

Análisis de caso: impacto de las prácticas de asepsia y bioseguridad en la prevención de infección de herida quirúrgica

Análisis de caso: impacto de las prácticas de asepsia y bioseguridad en la prevención de infección de herida quirúrgica

de JAVIERA RETAMALES VERGARA - Número de respuestas: 0

En una unidad de hospitalización quirúrgica de un hospital de mediana complejidad, se observó un aumento de infecciones del sitio quirúrgico (ISQ) en pacientes sometidos a cirugías abdominales electivas. Se trató de una situación frecuente, sin un evento adverso aislado, sino asociada a prácticas asistenciales cotidianas durante el postoperatorio inmediato y mediato.

Durante la evaluación del proceso de atención, se identificó que las curaciones de heridas quirúrgicas eran realizadas en ocasiones en horarios de alta demanda asistencial, con interrupciones frecuentes y variabilidad en la adherencia a los protocolos de asepsia. En algunos casos, el campo estéril era interrumpido para buscar insumos faltantes, y se evidenció un uso inconsistente de antisépticos según normativa institucional. Posteriormente, varios pacientes presentaron signos de infección local, como eritema, exudado purulento y dehiscencia parcial de la herida, lo que prolongó su estadía hospitalaria y aumentó el uso de antibióticos.


Factores que contribuyeron al riesgo de infección

Entre los principales factores identificados que favorecieron el riesgo de infección de la herida quirúrgica se encuentran:

  • Técnicas inadecuadas de asepsia: incumplimiento parcial del lavado de manos clínico y del uso correcto de guantes estériles durante la curación.

  • Interrupciones del campo estéril: desplazamientos del personal durante el procedimiento para buscar material faltante, comprometiendo la esterilidad.

  • Sobrecarga laboral: alta relación paciente/enfermera, lo que favoreció la omisión de pasos críticos del procedimiento.

  • Déficit o mala gestión de insumos: ausencia o escasez de apósitos estériles y soluciones antisépticas en el momento de la curación.

  • Falta de supervisión y retroalimentación continua sobre el cumplimiento de protocolos de prevención de IAAS.


Estrategias basadas en evidencia para mejorar la seguridad del paciente

Para fortalecer la seguridad del paciente y reducir las infecciones asociadas a la atención en salud (IAAS), se proponen las siguientes estrategias:

  1. Estandarización estricta de los protocolos de curación de heridas, asegurando el uso correcto de técnicas de asepsia y antisepsia basadas en guías clínicas actualizadas.

  2. Refuerzo del lavado de manos mediante capacitación periódica y auditorías observacionales, considerando que esta es la medida más efectiva para prevenir IAAS.

  3. Optimización de la gestión de insumos, garantizando la disponibilidad permanente de material estéril antes de iniciar cualquier procedimiento.

  4. Organización del trabajo asistencial, priorizando la realización de curaciones en horarios protegidos, con menor carga laboral y menos interrupciones.

  5. Educación continua del equipo de salud, promoviendo una cultura de seguridad del paciente y responsabilidad compartida en la prevención de infecciones.

  6. Monitoreo y retroalimentación de indicadores de IAAS, permitiendo identificar brechas y evaluar el impacto de las medidas implementadas.


Conclusión: Este caso evidencia que la prevención de infecciones de herida quirúrgica no depende exclusivamente de la complejidad del procedimiento, sino del cumplimiento riguroso de prácticas básicas de asepsia, antisepsia y bioseguridad. La identificación oportuna de factores de riesgo y la implementación de estrategias basadas en evidencia son fundamentales para mejorar la calidad de la atención, proteger al paciente y fortalecer el rol del equipo de enfermería en la seguridad asistencial.