Salta al contenido principal

CASO CLÍNICO

CASO CLINICO

CASO CLINICO

de PAULINA BELTRAN MENDEZ - Número de respuestas: 0

En el caso antes presentado la atención debe centrarse en estabilizar las funciones vitales y preservar la integridad de las vísceras expuestas. A continuación, describo los cinco cuidados priorizados:

1.      Termorregulación del RN: Los recién nacidos con gastrosquisis tienen un alto riesgo de pérdida de calor debido a la exposición de sus vísceras y el aumento de la superficie corporal sin protección. Esto aumenta el riesgo de hipotermia, lo cual puede exacerbar la inestabilidad hemodinámica y aumentar la demanda metabólica. Se debe mantener al RN en cuna calefaccionada a una temperatura controlada (servocontrol) cubriendo lo antes posible las asas expuestas para ayudarlo a mantener un ambiente térmico neutral para protegerlo de un posible empeoramiento del estado general debido a la hipotermia.

2.      Protección y Manejo de las Vísceras Expuestas: Las asas intestinales expuestas están en riesgo de infección, deshidratación y daño tisular. El hecho de que se observen levemente violáceas sugiere un posible compromiso vascular que podría llevar a necrosis si no se atiende rápidamente. Es fundamental mantener las vísceras húmedas y cubiertas con una bolsa estéril en espera de la evaluación del cirujano infantil. Este manejo ayudará a evitar la evaporación y mantiene la temperatura y humedad necesarias para reducir el riesgo de daño tisular. Lo bueno de nuestra unidad es que contamos con cirujano infantil 24/7, por ende, lo mas probable es que el cirujano esté esperando al RN a su llegada para evaluar inmediatamente el daño y definir las medidas a adoptar con las vísceras expuestas.

3.      Control de Signos Vitales y Monitorización Hemodinámica Continua: La taquicardia y la hipotensión del RN indican una inestabilidad hemodinámica que podría progresar a un shock. La monitorización continua de los signos vitales, especialmente frecuencia cardíaca, presión arterial y saturación de oxígeno, permite detectar de inmediato cualquier deterioro y ajustar el manejo clínico a seguir. La monitorización también es fundamental para evaluar la respuesta a las intervenciones que vayamos realizando.

4.      Hidratación endovenosa:  En los RN con gastrosquisis existe un aumento en las pérdidas de fluidos y electrolitos debido a la exposición de las asas intestinales, lo cual puede llevar rápidamente a deshidratación e hipovolemia. La administración de líquidos endovenosos, en primera instancia por vía venosa periférica y, una vez estabilizado, instalar catéter percutáneo para optimizar la reposición, es esencial para normalizar la presión arterial y evitar un shock hipovolémico. Los electrolitos deben monitorearse y ajustarse según las necesidades para evitar desequilibrios que podrían agravar la inestabilidad hemodinámica.

5.      Administración de Antibióticos de Amplio Espectro: La exposición de las vísceras intestinales aumenta el riesgo de infecciones graves, incluida la sepsis. Dado el riesgo de contaminación y colonización bacteriana del intestino expuesto, la administración temprana de antibióticos de amplio espectro es fundamental para prevenir infecciones sistémicas. Esto reduce el riesgo de complicaciones infecciosas en un paciente vulnerable y con compromiso inmunológico.