1. Antes de realizar el procedimiento, siempre lavado de manos con agua y jabón para prevenir la transmisión de microorganismos, disminuyendo la flora transitoria mediante la fricción.
2. Lavar el sitio de inserción con agua y jabón, además desinfectar la piel con clorhexidina 2% para disminuir la posible colonización de la piel durante la hospitalización.
3. Siempre desinfectar las puertas de entradas antes de acceder a los sistemas de infusión, para evitar arrastrar posibles microorganismos que estén colonizando tapones y/o conexiones.