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CASO CLÍNICO

ANALISIS CASO CLÍNICO.

ANALISIS CASO CLÍNICO.

de ALEXANDRA CALDERON CORTEZ - Número de respuestas: 0

1. La valoración debería orientarse a determinar la gravedad de la lesión, si existe presencia de infección, el estado de perfusión del pie y los factores que dificultan en la cicatrización.

Primero se debe identificar localización y dimensiones, la cual sabemos que se encuentra en la zona plantar, de 2,5 cm de diámetro. Luego evaluar el lecho de la herida el cual también sabemos que se compone de 70 % de tejido granulatorio y esfacelo (30 %), además se puede apreciar que no presenta necrosis ni exposición de otros tejidos.  También debemos evaluar piel circundante como bordes y piel perilesional, la cual se aprecia sin signos de maceración pero si con presencia de hiperqueratosis. También valorando cantidad y características de exudado el cual sabemos que es moderado, sim embargo con los datos proporcionados no es posible evaluar otras características como color y olor lo cual permite evaluar presencia de signos de infección, además de presencia de calor local el cual no se encuentra presente y no se aprecia con signos de infección. 

Es importante siempre comprobar la presencia de dolor, el cual sabemos que no presenta debido a la neuropatía diabética asociada. 

Posterior a realizada la curación es importante también registrar el tiempo de aparición, los cambios recientes e insumos y apósitos utilizados. 

Otros aspectos a considerar serían tener registro y mejorar si es necesario niveles glucemias, HbA1c y saber como es la adherencia al tratamiento. Evaluar comorbilidades, función renal, estado nutricional e hidratación. Consultar sobre antecedentes de úlceras, amputaciones o infecciones previas.

Evaluar calzado, deformidades del pie, movilidad, capacidad de autocuidado y apoyo familiar. También el nivel de actividad y distribución de la carga sobre la zona lesionada.

La valoración debe complementarse con una clasificación clínica de la úlcera, Texas o WIfI, que integra la herida, la isquemia y la infección del pie.

También se podría solicitar o gestionar una evaluación vascular, mediante índice tobillo-brazo y, cuando corresponda, presión digital o índice dedo-brazo. En personas con diabetes, la calcificación arterial puede producir un índice tobillo-brazo falsamente elevado. Debido a los pulsos disminuidos y el llenado capilar lento que hacen necesario descartar enfermedad arterial periférica, ya que puede comprometer la cicatrización y modificar las decisiones de desbridamiento.

2. El objetivo es favorecer la cicatrización, retirar el tejido no viable y mantener un ambiente húmedo controlado, conservando el tejido de granulación viable.

Partiría con la limpieza del lecho, evitando la fricción traumática y los antisépticos citotóxicos sobre el lecho, salvo indicación médica, luego valorar y debridar tejido esfacelado que pueda ser retirado e hiperqueratosis circundante. 

Debido al exudado moderado, considerar un apósito de alginato cálcico con un apósito secundario adecuado, evaluando la profundidad y el estado del lecho, evitando la maceración de la piel perilesional.

Implementar descarga de la zona plantar mediante un dispositivo adecuado, seleccionado por el equipo clínico. Reevaluar la lesión de forma periódica, documentando dimensiones, tejido, exudado y piel perilesional.