En mi opinión, uno de los principales desafíos que tenemos como TENS en UCI es entregar una atención segura, de calidad y humanizada, considerando que trabajamos con pacientes críticos cuyo estado de salud puede cambiar en cualquier momento.
Creo que uno de los aspectos más importantes de nuestro trabajo es entender que no solo realizamos procedimientos y cuidados, sino que también debemos saber observar, reconocer cambios y comunicar oportunamente cualquier alteración al equipo de salud.
Muchas veces, durante actividades tan cotidianas como el aseo, la movilización o el cambio de posición, podemos detectar pequeños detalles que pueden ser fundamentales para prevenir complicaciones y resguardar la seguridad del paciente. También considero que el trabajo en equipo es fundamental en una unidad crítica, ya que cada integrante del equipo de salud cumple un rol importante en la atención del paciente. Mantener una buena comunicación, apoyarnos mutuamente y trabajar de manera coordinada nos permite actuar oportunamente ante situaciones de emergencia y entregar cuidados más seguros.
Otro desafío es mantener nuestros conocimientos actualizados, prevenir las infecciones asociadas a la atención de salud y enfrentar la carga física y emocional que implica trabajar en una unidad crítica, sin perder la empatía, el respeto y el trato humanizado hacia nuestros pacientes y sus familias.
Para mí, ser TENS en UCI no significa solamente cumplir con nuestras funciones, sino realizarlas con responsabilidad, compromiso, vocación y compañerismo, entendiendo que cada cuidado, cada observación y cada acción en equipo pueden marcar una diferencia en la seguridad, el bienestar y la recuperación del paciente.